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El por qué de la Acupuntura Científica

El por qué de la Acupuntura Científica

El por qué de la acupuntura científica.

 

La necesidad de avance en el desarrollo teórico de cualquier ciencia es una necesidad intrínseca del propio ser humando. Aquellas sociedades que no están organizadas de manera que los antiguos intereses, ya sean estos económicos, sociales o propios de la salud puedan quedar atrás no podrán favorecer el surgimiento de teorías innovadoras. Para que exista o se de ese cambio de miradas debe de darse un cambio social, y para ello se debe de facilitar una serie de condiciones sociológicas que darán lugar al nuevo producto intelectual. Muchos ante este cambio la actitud será de negación, pues la capacidad de control disminuye y el miedo a la incertidumbre aumenta, fenómenos que solo la mente innovadora y luchadora podrá asumir. No todo el mundo esta dispuesto a salir de la zona de confort, pues, aunque una práctica este siendo negativa para la sociedad la necesidad de control por algunos da lugar a esta negación de la propia evidencia, – fármacos con una evidencia pobre o cargados de efectos iatrogénicos, – aferrarse a los conocimientos antiguos como si de un dogma se tratase, hacer del conocimiento una eminencia en vez de una evidencia etc….

 La Acupuntura del siglo XXI se debe a:

-La curiosidad de saber el por qué de las cosas que suceden, así como de averiguar que hay más allá de lo que ya conocemos. De esta curiosidad nacen nuestros trabajos, que lejos de querer desprestigiar la tradición la engrandece, pues la lleva a lugares antes nunca vistos. Acupuntura asociada a estimulación génica, estudios de evaluación de los patrones en la coagulación de la sangre, estudio de los patrones bajo la teoría de la moderna conectómica, en avance está ahí.

-El deseo de explorar, es decir, ir donde nadie ha ido antes, es decir, hacer lo que hasta ahora nadie ha hecho. Esta necesidad define a una institución emergente, con una mentalidad innovadora, necesaria para el avance de aquello que investiga.

-La voluntad de aprender, ser capaz de obtener conocimiento nuevo de los demás y de la experiencia, muchas veces, ciertas personas se sienten con la posesión de la verdad absoluta incapacitante para poder seguir avanzando, creyendo que ya esta todo dicho en sus campos, cuando la realidad es bien distinta. La ingenuidad nos hace no avanzar.

-El deseo de construir y utilizar nuevos conocimientos para crear algo diferente.

Estas son características del ser humano, que solo pueden darse cuando el entorno de la persona innovadora es adecuado. Las sociedades que permiten la mentalidad inquieta de los individuos serán sociedades ricas, pues están dispuestas a correr riesgos, explorar y aventurarse en lo desconocido.

Para que todo esto sea una realidad, se debe de dar una buena educación teórica y humana. – Teórica en relación con los conocimientos adquiridos, buena formación y – humana en el respeto a los demás, aunque piensen de forma diferente y sus ideas sean diametralmente opuestas a las nuestras, un ser educado respetara y entenderá el derecho de los demás a ser consecuentes con su trabajo, y a utilizar los mecanismos de la ciencia moderna para entablar sanos encuentros de opiniones.

Desde este punto de vista es desde el cual nace nuestra iniciativa en este cambio de paradigma actual, en aras de una ciencia sistémica, una acupuntura sistémica, como bien dice el TAO, aquello que no se mueve se estanca, que no suceda con la propia medina china, no hagamos de ella un dogma de fe, y no hagamos de ella un conocimiento de solo unos eminentes sabios, cuando el conocimiento es algo que cambia a razón del propio conocimiento en un fluir trazado por el propio yinyang.

Juan Pablo Moltó.

Instituto de Acupuntura Científica y Ciencias de la Salud.

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