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La fibromialgia. El dolor del alma hecho realidad, pero se puede mejorar y sabemos hacerlo. Mabel Casal

La fibromialgia. El dolor del alma hecho realidad, pero se puede mejorar y sabemos hacerlo. Mabel Casal

Para poder empezar a hablar de la fibromialgía, es muy importante entender el origen de esta palabra, esta significa dolor en los músculos.

Este dolor, está ubicado en una serie de puntos muy localizados a lo largo de toda la estructura muscular del organismo, a estos puntos se les denomina Puntos Gatillo.

El diagnóstico de la fibromialgia lo debe realizar un médico especialista en reumatología. Una de las exploracines y la que más fuerza diagnóstica tiene es la búsqueda de ciertos puntos dolorosos a lo largo de la miología, es decir, la búsqueda de los puntos gatillos.

Su tratamiento farmacológico es paliativo,  intenta eliminar el dolor, la ansiedad, relaja muscularmente, todo ello con la ingesta de antinflamatorios, relajantes musculares, analgésicos y en ocasiones antidepresivos. Cuando digo que el tratamiento es paliativo, me refiero, a que los propios médicos y especialistas dicen que la fibromialgia no tiene cura.

Mi experiencia tratando a pacientes fibromiálgicos, me muestra que la medicación que el paciente ingiere, en un corto periodo de tiempo funciona bastante bien, pero, como bien hemos dicho antes, se trata de una enfermedad crónica, por ello, al cabo de unos pocos meses, el paciente cada vez se encuentra peor, con menos margen de adaptación y por supuesto, más intoxicado.

ENFERMEDAD, CRÓNICA, INCURABLE, DOLOR, IMPOTENCIA FUNCIONAL, PSICOSOMÁTICA, son algunas de las etiquetas que nos encontramos en las consultas de los especialistas, estas etiquetas no sólo sirven para «informar» al paciente, muchos de ellos se sienten «condenados» a una enfermedad incurable, la cual se caracteriza por dolor y que además, socialmente, es como si ellos quisieran padecerla a fin de llamar la atención. Como podemos entender, estos pacientes no tienen un futuro muy alagador.

Es importante informar al usuario, pero nunca sentenciar. Hay que entender que si el dolor se localiza en las vainas tendinosas y miofasciales, no hay prueba diagnóstica de imagen que lo pueda probar. Los puntos gatillos no son diagnostiables en radiografía, resonancias o tomografías, solo hay dos formas de localizarlos, con un buscapuntos o a través de la palpación.

Las causas de la fibromialgia son desconocidas, se dice que es una patología de origen ideopático, pero si sabemos que la prevalencia de los puntos gatillos se incrementa con la exposición de medios contaminados e ingesta de tóxicos:

  • Glutamato y otros aditivos químicos propios de la industria alimentaria
  • cafeína
  • azúcares
  • sal
  • tabaco
  • alcohol
  • medicación alopática

Es por ello, que ahora podemos entender, que con el tipo de vida que llevamos, la alimentación que «nutre» nuestro cuerpo, los hábitos tóxicos sociales, y la medicación pautada a largo plazo e inclusive de por vida, no hace otra cosa que cronificar e intensificar el dolor de los puntos gatillos, convirtíendose en Puntos Gatillos Activos, acompañados de dolor referido a la metámera a la que correspondan.

El sistema fascial está formado por una red de tejido conjuntivo o conectivo. La miofascia, y por consecuencia las vainas tendinosas están formado por dicho tejido. La fascia es casi imperceptible, de hecho en la medicina del S XX, lamentablemente fue olvidada, pero los avances en biomecánica y anatómicos, en pleno S XXI, la miofascia se empieza a considerar como una estructura importantísima, la cual necesita estar en equilibrio e hidratada para que pueda realizar cada una de sus funciones. A esto se le suma las corazas emocionales, que no son más que la puesta en tensión cronificada para intentar protegernos del medio, tanto a nivel emocional como físico, esto se entiende, cuando decimos que nos duele el cuello cada vez que estamos estresados y/o nerviosos, pues esto también pasa con el resto del cuerpo.

Desde el punto de vista de la Medicina Tradicional China, el 99% de los pacientes que sufren de fibromialgia están dentro del síndrome Bloqueo de Qi de Hígado asociado a otro/s síndrome/s, esto traducido a un lenguaje coloquial, podríamos traducirlo a que la ira y la frustración impide un correcto funcionamiento de las vainas tendinosas y fasciales, es decir de los músculos.

Unificando ambos criterios, vemos que se dan la mano, el tratamiento que yo empleo en consulta es desbloqueo del Qi de Hígado, trabajo fascial (siempre al ritmo que te indica cada organismo), realineación del raquis y regulación cráneo-sacral…

Pero una vez más, debemos hacer hincapié en el componente emocional, y es importante destacar que la emoción es propia del ser humano, es la que nos diferencia una persona de otra y la que nos forja el carácter. La emoción es el resultado de haber vivido, la emoción es el resultado de vivir en sociedad, y esta, está muy bien diseñada para hacer que vivamos en constante insatisfacción, pues de lo contrario el comercio no funcionaría, es decir, la sociedad vive desde la fustración.

Sólo he podido ver resultados muy espectaculares, en los que hay una toma de conciencia (pero cuando el paciente es «anestesiado» con antidepresivos esto es muy complicado), es decir, cuando el paciente es capaz de tomar la decisión de tomar las riendas de su vida. Por ello, es muy frecuente encontrar mejorías tras un cambio de trabajo, de pareja, de lugar de residencia…

Hay que tener en cuenta, que la alteración del tejido fascial tiene que ver con las corazas emocionales, cuando estas se liberan pues se asume y libera la emoción retenida, el sistema fascial mejora, los puntos gatillo pasan de ser activos a secundario, sin dar sintomatología.

En resumen,:

1º si no eliminamos los factores de prevalencia de los puntos gatillos estos no se desactivarán,

2º mientras haya puntos gatillo activos, habrá dolor en la zona y dolor referido

3º el trabajo fascial mejora el medio, otorga equilibrio y desbloquea las emociones retenidas

4º Hay que hacer un trabajo de introspección para mejorar la emoción y las corazas emocionales

5º devolver el equilibrio fascial, funcional y energético al paciente

 

Hasta que no entendamos que la salud y la enfermedad también es decisión nuestra, que la toma de decisiones respecto a estas también las podemos hacer nosotros, y que nosotros tenemos los medios y las herramientas para sanar, la «curación» no se podrá dar.

 

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