i
Seleccionar página

Si padezco una enfermedad psicosomática…, ¿estoy loc@?. por Mabel Casal

Si padezco una enfermedad psicosomática…, ¿estoy loc@?. por Mabel Casal

Marcador somático

  • Dr. – «Usted padece una enfermedad psicosomática»
  • Pac. -«Doctor, pero esto es grave?
  • Dr. – «Vamos a ver, lo único que le pasa es que es usted el que está fomentando cada uno de los síntomas que siente. No está enferma, esta…, bueno, digamos que  nervios@», «así que le voy ha recetrar un medicamento para que no le de tantas vueltas a las cosas»

Esta es una conversación bastante frecuente en la consulta médica. no sólo no te ayuda a quitarte los síntomas, si no que encima te ratifica que está…, bueno, nervios@. Y para colmo de males, me «nubla» la emoción, es decir, me receta una medicación (ansiolíticos, antidepresivos), que no sólo no me va a ofrecer una mejora real, si no que va a cronificar los síntomas y encima pueden generar adicción.

Cada una de las etapas de nuestra vida dejan una impronta en nuestras reacciones. De eso se trata el aprendizaje, acción-reacción. La huella es inevitable, pues el mecanismo de aprendizaje es ancestral, de lo contrario, nos expondríamos al peligro una y otra vez, es decir nos hubiésemos extinguido.

Una vez hemos dejado claro, que la raza humana no está extinguida, ¿ahora qué hacemos con lo aprendido?, ¿cómo modulamos las respuestas?, ¿significa que aprender es sinónimo de vivir en alerta y estresad@ el resto de la vida?

Nuestro cuerpo-mente-espíritu (término inseparable), es como un vaso de agua, gota a gota se va llenando poco apoco, por banal que resulte una experiencia, es una gota más. Si este vaso, es decir, la vida, se va llenando sin permitir que se vacíe de experiencias, al final nos encontramos un vaso a punto de colmar, con agua estancada, con experiencias vividas (algunas de ellas traumáticas y otras no superadas) y repleta  de recursos de ación-reacción. Ahora explic0 esto un poco mejor…

Hay patrones sintomáticos que suelen repetirse cada vez que sentimos que no tenemos el control de una situación, lo más frecuente suele ser:

  • cefaleas
  • picor en cuero cabelludo y piel
  • bruxismo
  • tensión cérvico-dorsal
  • acidez
  • estreñimiento o diarrea
  • visión borrosa
  • tics
  • ….

Los patrones sintomáticos, cada individuo con más prevalencia unos de otros, comenzaron como respuesta defensiva en un momento de estrés físico-emocional-espiritual; fue ese momento en el que se moduló la respuesta orgánica, de manera, que cada vez que sentimos que nos tenemos que poner en alerta, el mecanismo de defensa también lo hace, repitiendo el/ los síntoma/s  para advertirnos que hay algo que no funciona correctamente.

Claro, en la actualidad, cuando más facilidad hay de comunicación, peor es la calidad de esta, es decir, podemos al instante interactuar con otra persona al otro lado del mundo, pero parece que no tenemos tiempo ni recursos para hacerlo con las personas que hay al lado. La sociedad se ha convertido en un gran y ruidoso murmullo que evita a toda costa, escuchar y ser escuchados, de lo contrario, no necesitaríamos comprar cosas tan  innecesarias, no nos importanría tanto estar a la última moda,…, en cambio lo hacemos, y así acallamos a nuestro cuerpo, a nuestra verdadera necesidad.

Afortunadamenete, tenemos a nuestra disposición medios y técnicas que nos ayudan a modular la respuesta, a gestionar el caudal de las gotas que caen al vaso y la capacidad de este. Pero una vez más hay individuos que creen que les hará más felices un móvil de última generación que una terapia, pues así mientras interactuan con el resto del mundo no lo hacen con ellos mismos.

Técnicas de «autoaplicación» como es la meditación, el mindfullness, la introspección, necesitan de una disciplina y muchísima voluntad, pero realmente nos ayuda a gestionar la emoción y el origen de la misma.

Por el contrario, hay otra serie de técnicas, las cuales pueden ser aplicadas por terapeutas manuales, psicólogos o PsicoNeuroAcupuntores, que nos ofrece la apertura de la emoción y ella misma se muestra en su estado puro, desde su origen.

El Masaje Neurosedante, la Terapia San Jiao, la PNA, son disciplinas que ayudan a modular la respuesta, a que la frecuencia y la intensidad de los síntomas aminoren e inclusive desaparezcan. Estas técnica, ayudan a tomar conciencia, siempre dirigido y acompañado por un profesional, sin miedo a entrar en un jardín del cual no podamos salir.

El cuerpo-mente-espíritu es muy sabio, y nunca va a abrir una emoción que no se pueda gestionar en brevedad, cada una de las técnicas nombradas anteriormente, pone «salidas de emergencia» y no van a destapar nada que no se pueda remodular y mejorar.

 

Volviendo al inicio de este artículo, ¿no sería más fácil y más humano que el médico oriente a su paciente en la eficiencia de la emoción, que aconseje técnicas de autoconocimiento interno en lugar de recetar un ansiolítico?

Sea como fuere, no hay mejor respuesta que la que sabemos que debemos hacer, aunque a veces, tengamos miedo.

Se el dueño de tu emoción y de tu vida. No permitas que la emoción se adueñe de tu vida.

Mabel Casal.

 

 

¿Te gusta? ¡COMPARTE!

2 Comentarios

  1. Ismael

    Hola Mabel. Me quedo con que el médico u otra persona cualificada como tu me suguiera sentir con atención y aceptación aquello que me pueda estar manifestando en mi organismo o que me sugieran aprender como cuidarme sanamente.

    Responder
  2. Alex

    Es un gran artículo, lo leí justo ahora q quiero dejar de un lado una crisis de ansiedad

    Responder

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *